Solía frecuentar los bares una persona, personaje, a quien le decían: La Echer, con rasgos asiáticos, cuya profesión era cheff, de la embajada de Indonesia o Filipina, no recuerdo bien, vestía pantalones, camisas y sacos de colores claros, con un sombrero, estilo panameño, rodeado de algunos amigos, cada tanto quien lo saludaba de alguna mesa vecina, el llamaba al mozo, y ordenaba llevarle un bebida como gesto amistoso, o tal vez en otras oportunidades, también si veía que en alguna mesa, ya no consumía más, sin preguntar porque, él también llamaba al mozo y ordenaba llevar alguna bebida, siempre invitaba, él miraba, que nadie este sin beber algo.
A cada saludo el respondía con una voz pausada y amable: Que tal.... que tal...
